
El diseño de resorts de lujo ha dejado de ser únicamente un ejercicio de diseño arquitectónico. Hoy, el concepto de construcción sostenible influye en cada fase: desde la planificación de la oferta inmobiliaria hasta el diseño de campos de golf y la relación con la comunidad local. No se trata solo de reducir emisiones o ahorrar agua, sino de integrar el resort en su entorno natural y social, garantizando viabilidad económica y responsabilidad ambiental. Esto es algo que ciertos proyectos han tenido muy claro desde el principio en destinos como Abama Resort en Tenerife, que se han convertido en un referente en coherencia Ambiental e integración local. Su desarrollo no solo contempla villas y apartamentos de alto nivel, sino que incluye un campo de golf con certificado ISO, un ejemplo de cómo la sostenibilidad puede convivir con el ocio premium.
La construcción de viviendas dentro de resorts enfrenta retos. Materiales, eficiencia energética y técnicas de obra sostenibles son esenciales. Según os contábamos en este post de blog sobre viviendas de lujo sostenibles apostar por este paradigma no solo reduce la huella ambiental –y con ello los gastos en suministros–, sino que también generan rentabilidad a largo plazo. Invertir en eficiencia energética, sistemas de climatización inteligente y materiales reciclados representa un costo inicial superior, pero el ahorro y la reputación ambiental compensan en un mercado que valora cada vez más la responsabilidad ecológica. La normativa local, además, puede ahondar en este hecho. El caso de Abama Resort, la ley de cielo en Canarias protege la calidad del firmamento frente a la contaminación lumínica por lo que los arquitectos del complejo han diseñado tanto las villas como el urbanismo del resort respetando esta normativa lo que ahonda en su ejemplo de integración entre sostenibilidad y normativa local. Este tipo de planificación demuestra que la construcción sostenible no es solo eficiencia energética o materiales verdes, sino también adaptación al contexto y al entorno circundante, protegiendo patrimonio natural y cultural.
Proyectos internacionales como The Red Sea Project en Arabia Saudí muestran la escala que puede alcanzar la construcción sostenible en resorts de lujo. Con planes de energía 100 % renovable, hormigón verde y cero plásticos en obra, el proyecto integra 8.000 habitaciones y villas de lujo respetando la geografía y la biodiversidad local. El el otro lado, el lujo discreto también se ha convertido en tendencia internacional. El valor ya no está en ostentar, sino en pasar inadvertido, ser eficiente y respetuoso con el entorno.
Sin embargo, los retos son numerosos. La construcción sostenible exige inversión inicial mayor, coordinación con regulaciones locales, capacitación técnica de la mano de obra y supervisión constante durante la obra. Además, integrar campos de golf, zonas de ocio y villas de lujo respetando criterios ambientales requiere planificación exhaustiva, innovación en materiales y sistemas inteligentes de gestión de recursos. Otro desafío es la medición del éxito. No basta con instalar paneles solares o sistemas de reciclaje; la sostenibilidad debe evaluarse de manera integral: emisiones, consumo energético, impacto social, mantenimiento y aceptación de la comunidad local. La rentabilidad a largo plazo depende de esta coherencia, y los resorts que logran equilibrar lujo, confort y responsabilidad ambiental destacan en un mercado cada vez más consciente y exigente.
Finalmente, la sostenibilidad también debe ser local. La relación con la comunidad local es otro eje estratégico. Un resort sostenible genera empleo y oportunidades, pero también puede impactar negativamente si no se gestiona adecuadamente. La planificación debe incluir diálogo con vecinos, inversión en infraestructura local y estrategias de integración socioeconómica. Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de Naciones Unidas, especialmente los referentes a trabajo decente, crecimiento económico (ODS 8) y ciudades y comunidades sostenibles (ODS 11), son guías útiles para medir este impacto y garantizar que los proyectos turísticos no solo sean rentables, sino responsables.
En definitiva, la construcción sostenible de resorts representa un cambio de paradigma. Ya no se trata de construir rápido y vistoso, sino de crear entornos integrados, eficientes y respetuosos con la naturaleza y la comunidad. Proyectos como Abama Resort demuestran que es posible combinar lujo, vivienda y sostenibilidad sin comprometer la experiencia del cliente, sirviendo como modelo para futuras iniciativas en España y a nivel internacional.