
El flex living es una prueba más de que el mercado inmobiliario está cambiando más rápido que nunca. Nuevas generaciones de profesionales, estilos de vida más móviles y la expansión del trabajo híbrido están transformando el modo en que habitamos los espacios. En este contexto, surge con fuerza el concepto de flex living, una fórmula que combina la comodidad de una vivienda tradicional con la flexibilidad y los servicios de un alojamiento gestionado.
En España, este modelo está creciendo con especial dinamismo. Según un informe de JLL, el país duplicará su stock de viviendas flex living hasta alcanzar unas 39.000 camas en 2028, frente a las 19.000 actuales. Este crecimiento refleja una tendencia global: la demanda de espacios que permitan estancias de semanas o meses, con contratos ágiles, gestión profesional y servicios incluidos, desde limpieza y mantenimiento hasta zonas comunes, coworking o gimnasio. Y es que el flex living es mucho más que una solución temporal: es el reflejo de cómo está cambiando nuestra relación con la vivienda. Cada vez más personas priorizan la experiencia de habitar por encima de la propiedad permanente. Buscan hogares listos para entrar a vivir, con servicios integrados y la posibilidad de adaptar su estancia a sus necesidades personales o profesionales.
El informe de JLL destaca que la inversión en activos “living” ha crecido un 87 % entre 2020 y 2024 en España, impulsada por fondos internacionales que ven en el mercado residencial flexible una vía sólida para diversificar su cartera. Madrid y Barcelona lideran este crecimiento, pero el modelo empieza a extenderse a destinos de sol y playa donde la demanda de estancias intermedias, vinculadas al teletrabajo o a segundas residencias, es cada vez mayor.
El valor del flex living en los resorts
En este nuevo escenario, los resorts residenciales consolidados se sitúan en una posición privilegiada para capitalizar la tendencia., Con nuestra experiencia en el desarrollo y gestión de resorts residenciales como La Manga Club o Abama Resort Tenerife, en Arum Group sabemos que los resorts con oferta inmobiliaria en España reúnen las condiciones ideales para integrar el modelo flex living dentro de su oferta. Estos destinos cuentan con comunidades internacionales, infraestructuras de alto nivel, servicios centralizados y un entorno natural que atrae a un público exigente y móvil. Ofrecer viviendas “llave en mano” —completamente equipadas, gestionadas profesionalmente y con servicios incluidos— permite a los propietarios disfrutar de su segunda residencia y, cuando no la utilizan, ponerla en explotación bajo una fórmula flexible y rentable.
Además, la combinación de marca, hospitalidad y gestión profesional convierte al flex living en una extensión natural de la filosofía que ya guía los resorts premium. En Abama Resort, por ejemplo, el concepto de branded residence ya conecta la propiedad privada con la experiencia de resort. Esta es la razón por la cuál algunos de los productos turísticos de este complejo llaman la atención de inversores y compradores no residentes en busca de producto inmobiliario de lujo.
El principal desafío del flex living reside en la profesionalización de la gestión. No se trata solo de ofrecer contratos más flexibles, sino de garantizar un estándar de calidad elevado y coherente con las expectativas del usuario internacional. La regulación también es un aspecto clave: el marco legal debe adaptarse para ofrecer seguridad tanto a los promotores como a los residentes, sin caer en la ambigüedad entre uso turístico y residencial. Por otro lado, la diferenciación será esencial. En un mercado en rápida expansión, los proyectos con mayor éxito serán aquellos capaces de ofrecer una experiencia completa, donde la vivienda, los servicios y el entorno construyan una propuesta de valor coherente y aspiracional. En este sentido, los resorts con identidad consolidada tienen una ventaja competitiva evidente: su reputación, comunidad y capacidad de gestión ya posicionan sus propiedades como destinos residenciales de referencia. En un momento en el que la movilidad, la digitalización y la búsqueda de bienestar definen el nuevo lujo, el flex living se perfila como la respuesta más inteligente y rentable para el futuro del sector inmobiliario. Una tendencia que, sin duda, marcará la próxima década en los grandes resorts residenciales.