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El nuevo comprador extranjero empujará las ventas inmobiliarias en resorts consolidados

El mercado inmobiliario español atraviesa una fase clave: la irrupción de un nuevo comprador extranjero no residente que, necesariamente, será un revulsivo para las ventas inmobiliarias en resorts. El mercado español está experimentando un nuevo impulso gracias a un perfil más diverso, informado y exigente. Este público, que en 2025 alcanza cifras récord según CaixaBank Research, está dando un impulso a las residencias turísticas de alta gama. Ya no se trata solo de adquirir una segunda vivienda frente al mar, sino de invertir en estilo de vida, seguridad y valor patrimonial a largo plazo.

Según los últimos datos de CaixaBank Research, los extranjeros compraron alrededor de 133.000 viviendas en España en el último año, lo que representa cerca del 18 % del total de operaciones. De ellas, casi la mitad correspondieron a personas no residentes que no solo mantuvieron el tradicional interés por las zonas costeras, sino que elevaron el estándar con una intención inversora en el horizonte.

El precio medio por metro cuadrado de las compras efectuadas por extranjeros no residentes se situó en torno a 3.000 €/m², muy por encima de la media nacional, lo que confirma su orientación hacia productos de alta gama. Los principales países de origen siguen siendo el Reino Unido, Alemania, Bélgica y Países Bajos, aunque destaca el aumento de compradores del norte y este de Europa, con especial presencia de Polonia y países escandinavos. Este compromiso con la calidad anima necesariamente las compras inmobiliarias con identidad y gestión profesionalizada porque el nuevo comprador no solo busca disfrute propio sino también rentabilidad a medio y largo plazo.

Resorts: un escenario privilegiado

Las oportunidades son palpables: los datos de CaixaBank Research posicionan al comprador extranjero no residente como un motor de crecimiento de la demanda, con poder adquisitivo y orientación hacia destinos concretos. Pero también existen retos. Entre ellos, la necesidad de producto diferenciado, de observancia normativa, de servicios residenciales adaptados al uso internacional y de diversificación de ubicaciones más allá de los destinos saturados. ¿Qué papel juegan los resorts residenciales consolidados en esto? Uno muy importante, el de suministrar de forma fácil una propuesta muy alineada con estas expectativas: ubicaciones de sol y mar, comunidad internacional, servicios residenciales de alto nivel y, cada vez más, vivienda con servicios. Desde la perspectiva de Arum Group, como empresa de referencia en el desarrollo y gestión de resort residenciales, este tipo de proyectos representarán una forma de responder a la demanda internacional de calidad, con producto residencial situado en entornos de golf, ocio y naturaleza como La Manga Club en Murcia o en espacios Premium ajenos al mundanal ruido como la exclusiva propuesta de Abama en Tenerife.

En este marco, la existencia de una infraestructura hotelera o resort que ya opera —y que ha sido adoptada por una comunidad internacional— añade valor, confianza y visibilidad al activo residencial. El comprador no residente no busca solo una casa; busca un estilo de vida integrado, acceso a servicios, seguridad de gestión y la posibilidad de alquilar o usar la propiedad de forma flexible. Es por ello que entender este perfil de comprador significa adaptar la oferta: producto dirigido al mercado internacional con servicios inteligentes, ubicaciones privilegiadas dentro del resort, acceso a club social y residencias que puedan operar bajo fórmulas de uso propio y alquiler. En este sentido, las branded residences y las comunidades residenciales bajo marca hotelera o gestión profesional aparecen como la evolución natural del modelo resort.

Además, los resorts consolidados ya cuentan con historia, reputación y comunidad, lo que reduce el riesgo para el comprador internacional. En un mercado donde la visibilidad internacional, el marketing multicanal y la oferta de valor añadido importan tanto como la ubicación, estos resorts tienen una ventaja competitiva real.

El mensaje es sencillo pero poderoso: la combinación de ubicación, marca, servicios y comunidad internacional ya no es una preferencia de nicho, es una exigencia para el comprador extranjero que apuesta por España. Y en ese escenario, las ventas inmobiliarias en resorts tienen muchas de las condiciones para protagonizar la próxima fase de crecimiento.