
El mercado del real estate internacional se encamina hacia un punto de inflexión que no se alcanzaba desde antes del reciente ciclo de incertidumbre económica. Según el último informe Impacts de la consultora Savills, la inversión global podría superar el billón de dólares en 2026, una cifra que no solo supone un hito cuantitativo, sino que confirma la entrada del sector en una nueva fase de crecimiento estructural y reposicionamiento estratégico. Tras varios años marcados por la prudencia inversora, el endurecimiento de las condiciones financieras y la revisión de valoraciones, el capital vuelve a mirar al inmobiliario como un activo refugio con capacidad de generar retornos estables a largo plazo. Savills estima que el volumen de inversión crecerá alrededor de un 15% en 2026 respecto al ejercicio anterior, impulsado por una mayor actividad transaccional y por el regreso progresivo del capital institucional a los mercados clave.
Este nuevo ciclo no se articula únicamente en torno al volumen, sino también a la calidad de los activos y a la especialización de los proyectos. En este contexto, los desarrollos inmobiliarios capaces de integrar uso residencial, turístico y experiencial, como los resorts y destinos integrados, se consolidan como productos especialmente atractivos para el inversor internacional.
Europa y España, protagonistas de la recuperación
Uno de los datos más relevantes del informe de Savills es el papel de la región EMEA, que lidera el crecimiento relativo de la inversión inmobiliaria global. Se espera que Europa, Oriente Medio y África registren un incremento cercano al 22%, una cifra que refleja el renovado interés por mercados considerados estables, transparentes y con potencial de reposicionamiento de activos. En este marco, España destaca como uno de los países europeos con mejores perspectivas. Aunque Savills sitúa el volumen de inversión europea en torno a los 215.000 millones de euros en 2025, el crecimiento esperado para mercados como el español es claramente superior a la media. Esta evolución responde a una combinación de factores estructurales: atractivo turístico consolidado, seguridad jurídica, calidad de vida y capacidad para desarrollar proyectos inmobiliarios complejos orientados tanto al usuario final como al inversor institucional.
Un mercado que premia la especialización
La recuperación del interés inversor no se limita a los activos tradicionales. El mercado está mostrando una clara preferencia por desarrollos capaces de adaptarse a nuevos patrones de consumo, movilidad y estilo de vida, donde el componente experiencial gana peso frente a la mera función residencial o comercial. El informe de Savills también apunta a un cambio relevante en la estrategia de inversión. El tamaño medio de las operaciones aumenta y se observa una mayor disposición a invertir en activos con recorrido a largo plazo, incluso cuando requieren reposicionamiento o transformación. La reconversión de oficinas, el crecimiento de sectores alternativos y la diversificación del capital son síntomas claros de un mercado más sofisticado.
Como expertos en desarrollo residencial y turístico, en Arum Group interpretamos que, en este entorno, los proyectos inmobiliarios de alta especialización, como los resorts, adquieren una relevancia estratégica. Proyectos como Abama Resort en Tenerife ofrecen activos que combinan residencia, hotelería, ocio, deporte y servicios, y que requieren una visión integral desde la fase conceptual hasta la gestión operativa. Este tipo de desarrollos encaja plenamente con las demandas actuales del capital internacional, que busca productos diferenciados, con identidad propia y capacidad de generar valor más allá del corto plazo. La previsión de Savills sobre el real estate refleja un mercado más maduro, más selectivo y orientado a proyectos con una narrativa clara y un propósito definido. La inversión inmobiliaria global se prepara para un nuevo capítulo. Y todo apunta a que aquellos actores capaces de ofrecer valor añadido, integración y especialización serán los grandes protagonistas de este crecimiento anunciado.